Esta web utiliza cookies propias y de terceros para una mejor experiencia de usuario.

Al acceder acepta nuestro ACUERDO LEGAL y POLITICA DE COOKIES.
Si ha accedido por error y quiere salir de forma segura haga click aquí.

Usted está visitando la página web  www.semananegra.org titularidad de Asociación Semana Negra, con domicilio social en: Calle Fernando el Santo, 21, bajo 5, CP 33204 Gijón - Asturias (ES) con NIF G33682444, en adelante Semana Negra. Puede contactar con la Semana Negra por cualquiera de los siguientes medios: Teléfono: 985 35 69 11 Correo electrónico: org@semananegra.org Usuarios Las presentes condiciones (en adelante Aviso Legal) tiene por finalidad regular el uso de la página web que la Semana Negra pone a disposición del público. El acceso y/o uso de esta página web le atribuye la condición de USUARIO, que acepta desde dicho acceso y/o uso, las condiciones generales de uso aquí reflejadas. Las citadas condiciones serán de aplicación independientemente de las condiciones generales de contratación que en su caso resulten de obligado cumplimiento. Uso del portal www.semananegra.org proporciona el acceso a multitud de informaciones, servicios, programas o datos (en adelantes «los contenidos») en Internet pertenecientes a la Semana Negra o a sus licenciantes a los que el USUARIO pueda tener acceso. El USUARIO asume la responsabilidad del uso del portal. Dicha responsabilidad se extiende al registro que fuese necesario para acceder a determinados servicios o contenidos. En dicho registro el USUARIO será responsable de aportar información para acceder a determinados servicios o contenidos. En dicho registro el USUARIO será responsable de aportar información veraz y lícita. Como consecuencia de este registro: al USUARIO se le puede proporcionar una contraseña de la que será responsable: comprometiéndose a hacer un uso diligente y confidencial de la misma. El USUARIO se compromete a hacer un uso adecuado de los contenidos y servicios (p.e. servicios de chat, foros de discusión o grupos de noticias) que la Semana Negra ofrece a través de su portal y con carácter enunciativo, pero no limitativo a no emplearlos para:

  • Incurrir en actividades ilícitas, ilegales o contrarias a la buena fe y al orden público.
  • Difundir contenidos o propaganda de carácter racista, xenófobo, pornográfico-ilegal, de apología del terrorismo o atentatorio contra los derechos humanos.
  • Provocar daños en los sistemas físicos y lógicos de la Semana Negra, de sus proveedores o de terceras personas.
  • Introducir o difundir en la red virus informáticos o cualesquiera otros sistemas fisicos o lógicos que sean susceptibles de provocar los daños anteriormente mencionados.
  • Intentar acceder y/o utilizar las cuentas de correo electrónico de otros usuarios y modificar o manipular sus mensajes.
La Semana Negra se reserva el derecho de retirar todos aquellos comentarios y aportaciones que vulneren el respeto a la dignidad de la persona, que sean discriminatorios, xenófobos, racista, pornográficos, que atenten contra la juventud o la Infancia, el orden o la seguridad pública o que a su juicio no resultarán adecuados para su publicación. En cualquier caso, la Semana Negra no será responsable de las opiniones vertidas por los usuarios a través de los foros, chats u otras herramientas de participación. Protección de datos La Semana Negra cumple con las directrices de la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, el Real Decreto 1720/2007 de 21 de diciembre por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica y demás normativa vigente en cada momento y vela por garantizar un correcto uso y tratamiento de los datos personales del usuario. Para ello junto a cada formulario de recogida de datos de carácter personal que la Semana Negra pueda solicitar, hará saber al USUARIO de la existencia y aceptación de las condiciones particulares del tratamiento de sus datos en cada caso, informando de la responsabilidad del fichero creado, la dirección del responsable. La posibilidad de ejercer sus derechos de acceso, rectificación, cancelación u oposición, la finalidad del tratamiento y las comunicaciones de datos a terceros en su caso. Cuando el USUARIO facilita sus datos de carácter personal, sin perjuicio de lo indicado en el párrafo anterior, está autorizando expresamente la Semana Negra al tratamiento de sus datos personales para las finalidades que en los mismos se indican. El USUARIO o su representante podrán ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación u oposición mediante solicitud escrita y firmada dirigida al domicilio indicado en el apartado 1 de este aviso legal. Asimismo, la Semana Negra informa que da cumplimiento a la Ley 34/2002 de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y el Comercio Electrónico y le solicitará su consentimiento al tratamiento de su correo electrónico con fines comerciales en cada momento. Propiedad intelectual e industrial La Semana Negra es propietaria de todos los derechos de propiedad intelectual e industrial de su página web, así como de los elementos contenidos en la misma (a título enunciativo: imágenes, fotografias, sonido, audio, vídeo, software o textos, marcas o logotipos, combinaciones de colores, estructura y diseño, selección de materiales usados, programas de ordenador necesarios para su funcionamiento, acceso y uso, etc.); titularidad de la Semana Negra, de sus licenciantes u open source GPL license. Antes de copiar o distribuir contenido de esta web habrá de ponerse el contacto en usuario con la Semana Negra, para conocer los detalles de la propiedad intelectual que posee aquello objeto de copia. En virtud de lo dispuesto en los artículos 8 y 32_ 1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual, quedan expresamente prohibidas la reproducción, la distribución y la comunicación pública, incluida su modalidad de puesta a disposición, de la totalidad o parte de los contenidos de esta página web, con fines comerciales, en cualquier soporte y por cualquier medio técnico, sin la autorización de la Semana Negra. El USUARIO se compromete a respetar los derechos de Propiedad Intelectual e Industrial titularidad de la Semana Negra. Podrá visualizar los elementos del portal e incluso imprimirlos, copiarlos y almacenarlos en el disco duro de su ordenador o en cualquier otro soporte físico, siempre y cuando sea única y exclusivamente para su uso personal y privado. El USUARIO deberá abstenerse de suprimir, alterar, eludir o manipular cualquier dispositivo de protección o sistema de seguridad que estuviera instalado en las páginas de la Semana Negra. Exclusión de garantías y responsabilidad El USUARIO reconoce que la utilización de la página web y de sus contenidos y servicios se desarrolla bajo su exclusiva responsabilidad. En concreto, a título meramente enunciativo, la Semana Negra no asume ninguna responsabilidad en los siguientes ámbitos:
  1. La disponibilidad en el funcionamiento de las páginas, sus servicios y contenidos y su calidad o interoperabilidad.
  2. La finalidad para la que la página web sirva a los objetivos del USUARIO.
  3. La infracción de la legislación vigente por parte del USUARIO, o terceros, y en concreto de los derechos de propiedad intelectual y/o industrial que sean titularidad de otras personas o entidades.
  4. La existencia de códigos maliciosos o cualquier otro elemento informático dañino que pudiera causar daños al sistema informático del USUARIO o de terceros. Corresponde al USUARIO, en todo caso, disponer de herramientas adecuadas para la detección y desinfección de estos elementos.
  5. El acceso fraudulento a los contenidos o servicios por terceros no autorizados o en su caso, la captura, eliminación, alteración, modificación o manipulación de los mensajes y comunicaciones de cualquier clase que dichos terceros pudieran realizar.
  6. La exactitud, veracidad, actualidad y utilidad de los contenidos y servicios ofrecidos y la utilización posterior que de ellos haga el USUARIO. La Semana Negra empleará todos los esfuerzos y medios razonables para facilitar la información actualizada.
  7. Los daños producidos a equipos informáticos durante el acceso a la página web, y los daños producidos a los USUARIOS cuando tengan su origen en fallos o desconexiones en las redes de telecomunicaciones que interrumpan el servicio.
  8. Los daños o perjuicios que se deriven de circunstancias acaecidas por caso fortuito o fuerza mayor. En caso de que existan foros, el uso de los mismos u otros espacios análogos, ha de tenerse en cuenta que los mensajes reflejan únicamente la opinión del USUARIO que los remite, que es el único responsable. La Semana Negra no se hace responsable del contenido de los mensajes enviados por el USUARIO.
Modificación de este aviso legal y duración La Semana Negra se reserva el derecho de efectuar sin previo aviso las modificaciones que considere oportunas en su portal, pudiendo cambiar, suprimir o añadir tanto los contenidos como los artículos que se presten a través de la misma, así como la forma en la que éstos aparezcan presentados o localizados en su portal. La vigencia de las citadas condiciones irá en función de su exposición y estarán vigentes hasta que sean modificadas por otras debidamente publicadas. Enlaces En el caso de que en se incluyesen enlaces o hipervínculos hacía otros sitios de Internet, la Semana Negra no ejercerá ningún tipo de control sobre dichos sitios y contenidos. En ningún caso la Semana Negra asumirá responsabilidad alguna por los contenidos de algún enlace perteneciente a un sitio web ajeno, ni garantizará la disponibilidad técnica, calidad, fiabilidad, exactitud, amplitud, veracidad, validez y constitucionalidad de cualquier material o información contenida en ninguno de dichos hipervínculos u otros sitios de Intemet. Igualmente, la inclusión de estas conexiones externas no implicará ningún tipo de asociación, fusión o participación con las entidades conectadas. Derecho de exclusión La Semana Negra se reserva el derecho a denegar o retirar el acceso a portal y/o los servicios ofrecidos sin necesidad de advertencia previa, a Instancia propia o de un tercero, a aquellos usuarios que Incumplan el contenido de este aviso legal. Generalidades La Semana Negra perseguirá el incumplimiento de las presentes condiciones, así como cualquier utilización indebida de su portal ejerciendo todas las acciones civiles y penales que le puedan corresponder en derecho. Legislación aplicable y jurisdicción. La relación entre la Semana Negra y el USUARIO se regirá por la normativa española vigente. Todas las disputas y reclamaciones derivadas de este aviso legal se resolverán por los juzgados y tribunales españoles.

La Semana Negra de Gijón (en lo sucesivo La Semana Negra) informa acerca del uso de las cookies en sus páginas web. Las cookies son pequeños fragmentos de texto que se utilizan para almacenar información sobre los navegadores web. Permiten almacenar y recibir identificadores e información adicional sobre ordenadores, teléfonos y otros dispositivos. También se utilizan con fines similares otras tecnologías, como los datos que almacenamos sobre los navegadores web o los dispositivos, los identificadores que se asocian a los dispositivos y otros tipos de software. A efectos de esta política, todas las tecnologías referidas reciben el nombre de “cookies”. Utilizamos cookies en los siguientes casos: si usas los contenidos de la Semana Negra (incluidos nuestro sitio web y nuestras aplicaciones) o visitas otros sitios web y aplicaciones que utilizan dichos contenidos. Las cookies permiten a la Semana Negra ofrecerte sus contenidos y nos ayudan a comprender la información que recibimos de ti, incluidos los datos sobre el uso que realizas de otros sitios web y aplicaciones, independientemente de si estás o no registrado o si has iniciado sesión en la plataforma. En esta política se explica el uso que hacemos de las cookies y las opciones de las que dispones. Salvo que se indique lo contrario en el presente documento.




¿Por qué utilizamos cookies? Las cookies nos ayudan a prestar, proteger y mejorar los contenidos de la Semana Negra; por ejemplo, nos permiten personalizar el contenido, adaptar los anuncios y medir su rendimiento, así como brindar una mayor seguridad. Aunque las cookies que utilizamos pueden cambiar en determinadas circunstancias durante la mejora y la actualización de los contenidos de la Semana Negra, suelen utilizarse para los fines siguientes:

  • Autenticación
Utilizamos determinar cuándo inicias sesión en la plataforma, con el objetivo de ayudarte a acceder a los contenidos de la Semana Negra y mostrarte la experiencia y las funciones adecuadas.
  • Seguridad e integridad de los sitios web y los contenidos
Utilizamos cookies para proteger los contenidos de la Semana Negra. Asimismo, utilizamos cookies para luchar contra aquellas actividades que puedan infringir nuestras políticas o minar, de cualquier otro modo, nuestra capacidad para proporcionar nuestros contenidos. También usamos cookies para detectar ordenadores infectados con malware y adoptar medidas dirigidas a impedir que provoquen daños mayores.
  • Publicidad, recomendaciones, estadísticas y mediciones
Utilizamos cookies para mostrar anuncios de empresas y organizaciones y recomendarlas a personas que pueden estar interesadas en los contenidos, los servicios o las causas que promocionan. También utilizamos cookies para medir el rendimiento de las campañas publicitarias de empresas que utilizan los contenidos de la Semana Negra. Las cookies nos ayudan a mostrar y medir anuncios en los diferentes navegadores y dispositivos que utiliza una persona. Las cookies también nos permiten proporcionar estadísticas sobre las personas que usan los contenidos de la Semana Negra y aquellas que interactúan con los anuncios, los sitios web y las aplicaciones de nuestros anunciantes y de las empresas que utilizan dichos contenidos. También utilizamos cookies para ayudarte a indicar que no quieres ver determinados anuncios en función de tu actividad en sitios web de terceros.
  • Funciones y servicios para sitios web
Utilizamos cookies para habilitar las funciones que nos ayudan a proporcionar los contenidos de la Semana Negra.
  • Rendimiento
Utilizamos cookies para ofrecerte la mejor experiencia posible. También nos ayudan a registrar la relación de aspecto y las dimensiones de tu pantalla y tus ventanas, y a saber si tienes habilitado el modo de contraste alto para mostrarte correctamente nuestros sitios y aplicaciones.
  • Análisis y estudios
Utilizamos cookies para conocer mejor cómo se utilizan los contenidos de la Semana Negra, con el fin de mejorarlos.




Cómo modificar la configuración de las cookies

Usted puede restringir, bloquear o borrar las cookies de la Semana Negra o cualquier otra página web, utilizando su navegador. En cada navegador la operativa es diferente, la función de 'Ayuda" le mostrará cómo hacerlo. No obstante, a continuación, le facilitamos los hipervínculos que le conducirán a la página que su navegador pone a disposición del usuario para la restricción de cookies.
Internet Explorer (https://support.microsoft.com/es-es/help/17442/windows-internet-explorer-delete-manage-cookies#ie=ie-10)
FireFox (https://support.mozilla.org/es/kb/Borrar%20cookies)
Chrome  (https://support.google.com/accounts/answer/61416?hl=es)
Safari (https://www.apple.com/legal/privacy/es/cookies/)


Detalle de Cookies utilizadas en el sitio

La duración máxima es de dos años.

_ga | COOKIE DE GOOGLE ANALITYCS QUE NOS AYUDA A DARTE LAS ESTADÍSTICAS EN CADA EDICIÓN (Se usa para distinguir a los usuarios.). _ga + id | COOKIE DE GOOGLE ANALITYCS QUE NOS AYUDA A DARTE LAS ESTADÍSTICAS EN CADA EDICIÓN (Se usa para mantener el estado de la sesión.).
aceptocookies | COOKIE PARA SABER QUE HAS ACEPTADO COOKIES.
plllanguage | COOKIE PARA ADAPTAR TU LENGUAJE .  


Fecha de la última revisión: 26/04/2024

XXXIX EDICIÓN
03 AL 12 DE JULIO DEL 2026

Logo
  • INICIO
  • PODCAST
  • VIDEOS
  • A QUEMARROPA
  • EDICIONES

Síguenos:

Los güeyos de Víctor Lima

Relatos enrestraos

Laura Marcos
2022-07-13

A Victor Lima conocílu nel aeropuertu, onde m’esperaba detrás d’un cartel col mio nome.  Tardé en reparar en que seguramente aquel nome vagamente hispanu nun yera’l de verdá. Él y Ozzy tuvieren xuntos en Corea y conservaren aquelles maneres de llamase poles iniciales, col alfabetu esi qu’usen los pilotos.

A Ozzy, del que tampoco tuvi constancia del nome verdaderu, conociéralu nun tuguriu de Nueva York. Prestába-y andar ente los beatnicks y falar de filosofíes orientales qu’una mocina de 21 años llegada d’un caseríu d’Iowa –blanca, roxa y protestante que nun había más pa onde- sonáben-y a otru planeta. Ozzy vistía de negro y paecía l’amu de cada cuartu nel qu’entraba.

Cuando-y dixi qu’estudiaba arte y que quería ser pintora dixo:

—¿Préstate’l mar? Conozo yo un sitiu onde ente l’agua y el cielu hai más de diez tonos d’azul y verde. ¿Quedríes venir?

Yo del mar namás conocía l’agua opaco del puertu de Nueva York y, como lo más aproximao, les llanaes interminables de maizales de la mio tierra.

—Poles perres nun te preocupes. Ellí nun hai casi onde gastar, puedes vivir como una Eva nun Paraísu nuevu, primero del pecáu.

Un mes más tarde tenía en casa dos billetes d’avión: Nueva York –Madrid. Madrid-Ibiza.

Lo que me contó, ser, yera verdá. Pero a les dos selmanes de llegar, cuando-y pidí si me podía conseguir materiales de pintura pa intentar capturar aquella maraviya, díxome:

—Á Pema— al llegar yá me cambiara’l nome pol de la flor de loto—, ¿nun te val colo que ven los tos güeyos? ¿En verdá crees que les tos manes van aportar dalgo a la obra de la Madre Naturaleza? Paezme qu’eso nun ye namás qu’ego que t’amarra a la tierra.

Aquella nueche mandóme poneme a cuatro pates y fundir la cara na almuada de seda.

Victor Lima —dos metros, unos 120 kilos, cabeza rapada, acentu de Little Italy— andaba siempre con nosotres, menos cuando pagaba a dalgún rapaz del pueblu pa que quedare curiándonos y nos dexaba soles en casa pa baxar a la ciudá a tomar dalgo y «relaxar». Baxaba tres de nosotres a la playa y quedaba sentáu nes roques, nun se bañaba nin se desvistía. Tampoco miraba pa nós. A lo primero pensaba que yera por llealtá a Ozzy, cosa que me facía gracia, porque m’abultaba atrasao y impropio de la nueva era que tábemos viviendo

Ozzy diba y venía a temporaes pero Victor ocupaba permanentemente’l cuartu d’al llau d’él naquella casa blanca que dominaba un cantil per onde se baxaba  a una playina onde cabíen tolos colores del mundu. Nosotres durmíemos nun cuartu grande, les cuatro que yéremos, en colchones puestos en suelu con colches de la India. Ozzy dixéranos que nun lleváremos equipaxe.

—¿Pa qué? La ropa esto de Nueva York nun val pa ellí y ye una cosa más que t’amarra al mundu capitalista desalmáu del qu’escapamos.

Al llegar, ensin equipaxe, como m’encamentara, diome un par de vistíos blancos de llinu iguales que los que teníen les otres trés moces que yá vivíen ellí, y tuvo hores falándome del ego, de que l’apegu hacia lo material ye lo qu’impide que la to alma alce’l vuelu y de que cuanto meyor ye pal karma andar en carnes, que nun dexara que la mio educación puritana m’alloñare del Nirvana. L’airín cálidu del Mediterraneu y el fumu de la marihuana dába-y la razón.

Aquella temporada foi tranquila y prestosa. Depués de les primeres selmanes de quemadures, la mio piel garró un color doráu desconocíu. Bañándome desnuda coles mios “compañeres” na playa sentía una lliberación de tolo que nos enseñaren. Meditábemos a la solombra de los pinares y compartíemos la comida que nos traíen los llabradores de la zona, pagada con billetes estraños pa mi que Victor Lima sacaba del bolsu del pantalón. Tampoco faltaba la grifa nin un licor que golía igual que los praos d’aquella isla. A la tarde, Ozzy llamábanos a una o a otra pa que fuéremos al cuartu d’él y les demás tocaben instrumentos de percusión qu’había pela casa, o facíen adornos con flores seques y conches de la mar.

En llegando’l mes de Payares la cosa cambió. Ozzy enteróse que Shanti y Dharma (nunca supi’l nome d’aquelles moces tan roxes como yo qu’Ozzy traxera de dalgún país del norte ye que namás falaben ente elles una llingua malpenes comprensible pa mi) llamaran a la familia dende’l bar del pueblu. L’ambiente na casa cambió dafechu, muncho más cuando n’avientu llegó per ellí l’hermanu de Dharma y un señor español,  entraxetaos los dos, con dos policíes de los que llevaben sombreros negros de charol, y les llevaron de bona gana d’ellí.

En xineru Victor acompañó a Nirvana (Jane) a Londres pa qu’albortara, nun sé si por ser ella inglesa o porque yera’l sitiu más cercanu pa operaciones d’aquella triba, más p’allá de ponese en manes de dalguna paisana d’aquelles de pañuelu y mandil negru que falaben tan poco español como nosotros. Volvieron. Jane confirmóme que a Victor nun había manera de camelalu y non por llealtá nenguna: como sospechábemos (nosotres y la xente de la isla) les muyeres pa él nun yeren nin oxetos pa mirar. Pasémos dos meses con munchu fríu naquella casa que malpenes tenía una chimenea, calentando per dientro con aquel llicor dulcino.

Ozzy llegó cola primavera, del brazu de dos moces morenes, una española y otra italiana, tan encantaes como tuviere yo l’otru añu. Jane y yo nun teníemos familia a quien llamar.

Un día, a Victor Lima cayó-y el faxu de billetes del bolsu d’atrás y pude devolve-ylu ensin que sospechare que faltaben un par de billetes de la parte de dientro. Un día que Victor volvió a marchar pa una selmana con una de les moces morenes, Jane y yo consiguimos, con ún de los billetes y llevantando los vistíos, que’l mozu que nos curiaba nos dexare baxar al bar del pueblu, que tenía teléfonu y un llistín onde veníen les axencies del viaxes de la ciudá. Nuna d’elles dimos con una que falaba inglés y que nos dicía que les perres que nos quedaben daben pa un billete de barcu a la península. Jane y yo lloremos d’alegría, ensin pensar qu’ellí tampoco teníemos familia, nin amigos, nin sabíemos l’idioma, y que díbemos llegar ensin nada más que los vistíos que lleváremos puestos y que seguramente tendríemos que quitar pronto. Fícimonos entender con un taxista d’ellí pa que nos fuere a buscar al otru día a la casa del cantil a tiempu pa llegar al últimu ferry. Paguémos por adelantao.

A les ocho, sentimos el rumor d’un coche subiendo pel camín de tierra. Jane y yo garrémonos de la mano y salimos corriendo al portón. Ellí taba’l taxista del día enantes pero’l coche nun taba vacíu como esperábemos. Pela puerta d’atrás vimos posase a Victor Lima, que ponía pela ventaniella al conductor munchos más billetes de los que costaba una carrera al puertu.  Depués quedó paráu enfrente de nosotres, calláu, engrifáu y señalónos la puerta de la casa colos güeyos. El taxi arrancó y marchó, empañando l’atardecer cola polvoreda que llevantaba.

PORTADA

Contacto:

Oficinas:
Calle Fernando el Santo, 21, bajo 5
33204 Gijón - Asturias (ES)
+34 985 160 934

  • AVISO LEGAL
  • PORTAL DE TRANSPARENCIA
  • ASOCIADOS
  • DIRECTORIO