Volver al lugar del crimen

Vicente G. Bernaldo de Quirós

Vicente G. Bernaldo de Quirós

2026-07-06

Suele contarse entre los especialistas del género policíaco, bien sean literarios o profesionales de la investigación, que el criminal siempre vuelve al lugar del crimen y por eso es necesario mantener cierta vigilancia sobre el sitio en el que ocurrieron los acontecimientos. Un referente de esta teoría es la película ‘El secreto de sus ojos’, en la que el autor de los delitos se refugia en su equipo de fútbol favorito, porque como se dice en el filme, se puede cambiar de pareja, de profesión o de ciudad, pero nunca se cambia de tener un equipo de fútbol favorito.
Pues la Semana Negra ha decidido también volver al lugar del crimen, al escenario que ya fue anfitrión del evento hace algunos años y que, con la habitual presencia masiva de aficionados, concitó en la playa del Arbeyal y sus alrededores a los mejores novelistas del género y también a los más asiduos y fieles seguidores de la semana más negra de la ciudad que llega a durar diez días.
El escenario, siendo el mismo, ha cambiado, porque las circunstancias en las que se celebró hacen ya unos cuantos años no son las mismas y la ubicación escogida requiere toda una serie de innovaciones para hacerla más atractiva a los ojos de quienes vayan a visitar el recinto entre los días 3 y 10 de julio. Desde hace unas semanas, las máquinas trabajan para dejar el lugar lo más cómodo posible para que en los alrededores del Arbeyal se encuentren a gusto visitantes, profesionales y tofos los que acoge esta nueva edición de la Semana Negra.
A veces me he llegado a preguntar porque la Semana Negra no cuenta con un lugar específico donde asentarse y que los que aciden al festival no tengan que andar averiguando por su cuenta hacia dónde dirigir sus pasos, pero me respondo a mí mismo, que no todas las ediciones son igual y tal y como ocurre en las novelas, los autores ubican a sus personajes en diferentes espacios, tiene que haber motivaciones de diferente índole para que los ciudadanos acudan a la llamada del género negro. Y no se trata solo, que también, de que los diferentes bares y restaurantes de la zona puedan verse beneficiados por la llegada masiva de posibles consumidores, sino porque en la variedad está el gusto y la imaginación debe poder desarrollarse y buscar pasajes inéditos en cada ubicación, que tiene multitud de interpretaciones.
Volver al lugar del crimen es enredarte en toda una serie de recuerdos en imágenes que te hacen más propicia la visita al certamen y sobre todo, te permite comparar, lo que fue años atrás un escenario que el paso del tiempo ha modificado y que es como el río en el que no nos bañamos dos veces de manera similar. En este lugar del crimen, que es la playa del Arbeyal, vamos a descubrir no solo al asesino y sus cómplices, sino toda una serie de imágenes que nos van a entrar por la retina y permanecerán en el cerebro durante muchos años. Será un nuevo milagro anual de la Semana Negra.