Precursoras, creación rural y lectura fácil

Arantza Margolles Beran

Arantza Margolles Beran

2026-07-09

Se abre la tarde sobre la Carpa de la Palabra con la presentación de Para vivir muriendo(Castilla), de Marcelo Matas de Álvaro, bejarano pero asturiano de adopción a quien presentó David Fueyo. La novela cierra la trilogía de Andrés Retamar en Belgrey, el trasunto de su Béjar natal. En ella llegamos a los años 80 del pasado siglo XX con una novela de curiosos recursos, como es el meter una opinión sobre el libro en la propia trama, a modo de «una parodia de la crítica pedante que manda en el mercado». Matas bebe del modelo cervantino de la polifonía, llegando a calificar a sus obras de novelas cervantinas con voluntad metaliteraria.


Uno de los momentos más esperados de la semana con una entusiasmada Ana González presentando a May R. Ayamonte (natural, cómo no, de Ayamonte) con su El latido de las mariposas. «May lleva escribiendo desde los doce años», contaba Ana; vive por y para la literatura, con quince novelas publicadas y cinco pasos por la Semana Negra. Una de las autoras más leídas entre la juventud (y recomendadas), desde hace unos años ha dado el salto a la novela negra y ahora reincide con esta novela protagonizada por la inspectora Barea, «una mujer muy humana». Porque Ayamonte lleva la visión de género como un compromiso consciente, elegido. Cardiópata, vulnerable aunque no quiera serlo, Barea ha de investigar un crimen en el que la marca del asesino es dejar mariposas junto a los cadáveres. El caso es tan solo la excusa: el secreto está en ella. ¡Disfrútenla!

A les siete de la tarde llegó’l turnu de la mesa redonda De la Asturias rural al mundo: proyectos artísticos y culturales con identidad propia, moderada por Vanessa Gutiérrez y con interivinientes de lluxu. La conseyera, na introducción, amosó’l so compromisu pola «dinamización del conxuntu del territoriu, al marxe de les sensibilidaes d’estilos o tendencies». El primeru n’intervenir foi Constantino Menéndez, al cargu de la marca de moda Made by Kos dende 2010, onde’l diseñu básase na tradición, como s’amosa per aciu de proyeutos como Les Salguerinos. La tradicion foi lo que nutrió a Kos pa crear el so estilu. «Esto no sale de la nada, sale de la información que vamos recopilando a lo largo de años», dixo la llicenciada en Bellas Artes y agora artista afamada Nieves González, meyor conocida como Nievesita. Como tantes otres coses, la so habilidá pa decorar con panderetes surdió en Porrúa, pueblu pol que «tengo una obsesión, es el pueblo de mi madre», mientres la pandemia. Pablo CanalEl Sidru, natural de Carbayín Alto, foi ún de los impulsores de la recuperación de los sidros. Nel añu 2005 «ficimos la primera representación, delantre de la Ilesia, onde se tenía documentáu que se facía dende 1870». Y ehí siguen, integrando a la población coles mazcaraes que mientres un tiempu foron torgaes por aquellos que despreciaben la llibertá.

Persones que faen país, país que s’ameyora coles persones. Qué prestosu.


Pionera del periodismo gonzo, Nellie Bly (1864-1922) llegó a ser una celebridad «en base al morro, al talento y a la iniciativa». Ella fue la transgresora cuya historia llenó la Carpa de la Palabra, y normal, porque la capacidad divulgadora de Marta Fernández Morales  no tiene rival, Y la vida de esta mujer  estadounidense, de Pensilvania, tampoco. Fue una contundente respuesta a una indignante, y muy machista, columna de Erasmus Wilson, en el Pittsbourgh Dispatch, la que le dio el primer trabajo de una próspera carrera que la acabaría conectado con Joseph Pulitzer.

Sería Plitzer, precisamente, la que le mandó a investigar las condiciones de vida en el frenopático de Blackwell’s Island, donde «la declararon loca sin remedio». Si se habían preguntado antes qué era el periodismo gonzo, ahí está: aque en el que el periodista es sujeto activo de la historia, en el que se integra en el objeto de la investigación. Curiosamente, una vez ingresó, volvió a comportarse normal, y, como ella dejó escrito, «cuanta más cordura había en mis actos, más loca me consideraban».

No querer casarse, no querer hijos o expresar el deseo sexual eran algunas de las cosas que se entendían como síntomas de locura. Les parece apasionante, ¿verdad? Porque lo es, y aún más si les cuento que Bly consiguió hacerse la vuelta al mundo, la misma que Phileas Fogg, pero… en 72 días. Si no lo han oído, es porque no se lo han contado, y por eso existe y existirá Transgresoras: para combatir los silencios.

Ya totalmente recuperada (y hasta nos parece totalmente enérgica) volvió nuestra querida Pilar Sánchez Vicente para moderar la mesa redonda Novela negra y lectura fácil, que, en palabras de Alicia G. García, nació prometiendo «crearos una necesidad». Pasó a hablar de los problemas de comprensión lectora, presente en un porcentaje bastante elevado de personas, y que pueden tener su solución con la lectura fácil: la transformación, por medio de una normativa europea, de los textos a textos accesibles. «¿A alguien le parecería normal que en un edificio público no hubiera un baño adaptado?», se preguntó. Para ayudar a la accesibilidad cognitiva el trabajo es tan fácil como ampliar los textos (si bien, reconoció García que la maquetación no es tan fácil como parece), acortar las frases, clarificar los conceptos y explicar en una glosa las palabras más complejas. Practicar con novelas fue más sencillo: solo había que buscar a tres mujeres solidarias. Ella misma, Reyes Martínez y -«¿quién es una persona que nunca dice que no a nada?»- Pilar Sánchez Vicente se han convertido en las pioneras de la lectura fácil en Asturias.  Y nosotras, qué les voy a decir, nos enorgullecemos de ello.