Publicado el:
2024-07-09

Huracán Varona

«Me siento en el cielo», dijo Pancho Varona al subirse al escenario de la Carpa del Encuentro ayer, a las 22.30 horas, con el espacio abarrotado de incondicionales que se deshicieron en aplausos al ver al músico madrileño. Únicamente acompañado de una guitarra y un libro de partituras, sentado sobre un taburete amarillo, sin más artificio que su voz y el poso de más de cuarenta años de carrera. Se come al público Varona tan solo con abrir la boca, ora para cantar, ora para contar las múltiples anécdotas que tiene de cada canción.

Abrió el espectáculo Peces de ciudad, compuesta, según explicó, un día de Reyes en el hotel Bolívar en Lima, esa ciudad caótica de la que antes de ayer nos habló Diego Trelles sobre este mismo escenario. Varona cambió Comala por Asturias y el cielo de Madrid por el de Gijón y confesó, al acabar, que a lo largo de toda su trayectoria ha sido siempre no Pancho ni Panchito, sino doblando el diminutivo: «Panchito, Panchito». Seguiría La canción de las noches prohibidas, «que huele a sudor, a bar, a alcohol», Ciudadano Cero. Otro habitual de la Semana Negra, Benjamín Prado, fue el letrista –«Panchito, Panchito, tengo una canción para ti»-. Resultó la bellísima Esta noche contigo, a la que Joaquín Sabina quiso modificar el primer verso: «que se paren los coches» pasó a ser «que no arranquen los coches» en lo que supuso un enfado de casi una semana para ambos artistas. Discutir por las palabras: es, a cierto punto, hermoso.

El concierto siguió. No les cuento más porque nuestras cámaras siguieron grabando -la Semana Negra nunca para- y lo retransmitimos por streaming, desde nuestro canal de YouTube. Busquen a Varona, merece la pena. O no lo busquen, se lo damos masticado: el concierto se puede ver aquí, gracias a la magia y curro de nuestros técnicos. Una última nota: dentro del repertorio también estuvo Ruido, con letra de Pedro Guerra. Al canario lo vamos a poder disfrutar hoy a las 22:30 horas en la Carpa del Encuentro. No se lo pierdan.