Nirvanarama

Crónicas de Jesús Palacios
Jesús Palacios

Jesús Palacios

2026-07-12

LOS SUTRAS DEL MAESTRO RAHNA

Recogidos por su admirador, amigo, esclavo y siervo Jesús Palacios

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Nirvanarama

 

Así amaneció hoy el Maestro Rahna, tras pasar por la Semana

Mi peregrinación ha concluido. Hoy termina la Semana Negra de Gijón y terminan también mis inquisiciones, investigaciones, meditaciones (siempre trascendentales) y oraciones en el interior de este moderno temenos consagrado al Conocimiento. Después de escuchar atentamente a los muchos sabios, eruditos, escritores, escribas y escribanos, poetas, narradores, historiadores, músicos, artistas y artesanos, seguidores de las musas e instructores de las masas, que por aquí han pasado, ¿he cumplido mi sagrada misión de alcanzar la iluminación?

Me pregunto si ahora estaré preparado para abandonar el samsara nuestro de cada día y transformado al fin en arhat, conseguir el despertar, abandonando este cuerpo del deso, con todo su tormento, ignorancia y perversiones. Me lo pregunto y me contesto: va a ser que no. Porque, en realidad, lo que he descubierto es que si bien bajo mi ficus magníficus en mi lejano hogar oriental, me orientaba yo perfectamente y orientaba aún más a los demás, aquí, en el Occidente asturiano me he quedado desorientado por completo. En lugar de certezas, he encontrado dudas perpetuas. En vez de respuestas finales, he hallado preguntas sin fin. No sólo he perdido la poquita fe que me quedaba, o que más bien fingía tener, sino que la he sustituido por unas nuevas ansias de placer, un poco vergonzantes a mi edad, como debo reconocer.

Uno de los sabios que ha iluminado al Maestro Rahna

Ansias de comer fabada, pote, berzas rellenas, bocartines con jamón, fritos de pixín, choricín a la sidra, oricios crudos y cecina de León. El único rollo sagrado que busco es el rollo de bonito. Siento ansias de probar todos los palos de sidra que me puedan ofrendar. Allá donde oiga caer un culín bien escanciao, que espalme como es debido, allí estaré esperando libar ese néctar divino, a veces ácido, a veces dulce, como la vida mesma. Ansias también de leer y releer, de conversar con otros seres más o menos humanos, de compartir mis pocos o muchos conocimientos de esto, de aquello y de lo de más acá con los demás. De charlar y charlar sin parar, bebiendo cerveza y sidra nada más, que el mundo se va a acabar.

He descubierto en la Semana Negra que estaba harto de contemplación, meditación y oración. Que me la sutran los sudas, digo me la sudan los sutras, sea tumbado en la kama o en postura de yoga. El único yogui que me interesa ahora es ese que roba las meriendas a los turistas en Covadonga. He quedado harto para seis o siete vidas de koans zen, ghazales sufíes, enigmáticos haikus, paradojas filosóficas, fábulas morales, suras del Corán, versículos bíblicos, aforismos taoístas y aporías orientales. Estoy harto de todos los hijos de sutra que me lavaron el cerebro con esta mística morralla. Quizá sientan ustedes cierta decepción al leerme, piensen que les he salido Rahna, pero es mi obligación decirles la verdad y nada más que la verdad: estoy hasta mi moño samurái de religión, mística, metafísica, espiritualidad y teosóficos conocimientos de ocasión. Lo dejo. Me rasgo las vestiduras y que cada cual cargue con su sambenito.

Qué habré hecho yo para merecer esto…

Ni me rompo más la crisma con los seguidores de Krishna ni me voy por las ramas con los de Ramma, ni “hare hare” ni “om mani padme nuestro que estás en los cielos”. Ni Unidad esencial, ni salvación final, ni abandono de la envoltura carnal ni fusión con lo Total. Yo lo que quiero es más Tiempo (he descubierto que soy cronófobo y también cronopio sin fama alguna) para disfrutar de todas las Semanas Negras venideras y alguna más.

Les revelaré la auténtica sabiduría que he adquirido en esta mi última peregrinación: solo sé que no se nada, y que tampoco me importa. Era un tuerto guiando ciegos y he decidido abrir los ojos. No permitan que santones ni gurús, sacerdotes ni prelados, filósofos abstrusos o mesías iluminados, les pretendan enseñar lo que no saben y guiarles al abismo haciéndoles creer que les elevan, a base de vaciarles sus bolsillos y cerebros. El paraíso y el infierno están aquí: en la tierra y en esta vida nuestra que quieren que sacrifiquemos en aras del mañana, del mundo sobrenatural, de la fusión con la nada o de un futuro utópico ideal… Con tal de que les entreguemos nuestras almas y, sobre todo, nuestros escasos bienes y dineros.

El nuevo look del Maestro Rahna, no le busquen hasta la próxima Semana

El Maestro Rahna no solo se despide de ustedes y de todos sus adeptos e ineptos seguidores. Se despide de la mística y la metafísica para abrazar la inmanencia y la patafísica. Luchen si pueden y quieren no por dioses, iluminaciones, reencarnaciones, conceptos esotéricos y mágicas soluciones, sino por el presente, por sus amigos y familias, por sí mismos y para mejorar sus vidas. No se dejen engañar por espejismos espirituales, por sacacuartos profesionales de viejas o nuevas eras, que incluso a veces se creen sus falsas verdades: dediquen su tiempo, dinero y esfuerzo a combatir por ideales materiales (en el mejor de los sentidos) y porque aquí y ahora se hagan estos realidades.

Yo solo puedo decir, como cantaba el gran sabio: “I´m a man without conviction. I´m a man who doesn´t know how to sell a contradiction. You come and go, you come and go”. Y ahora, me camuflo cual camaleón con las arenas de la playa del Arbeyal, adeptos míos, y si los he visto, no me acuerdo. Olvídense también de mí y serán mucho más felices o, al menos, les quedará algo de cambio para el parking.